martes, 6 de enero de 2015
Limonero
El limonero tiene hojas extrañas, el nervio de las hojas amarillo, el resto más verde, justo al revés que con la clorosis férrica, una hoja nueva casi blanca, por arriba otras hojas al revés al estilo de la falta de hierro y otras hojas viejas normales. Eso sí por todo él tiene esos puntitos blancos pegados, como el olivo pequeño y la jacaranda pequeña también en maceta.
Lo he cavado, tenía poca humedad, he echado un capazo de enmienda húmica de la cooperativa de Bétera y una regadera de 12 Litros con quelato de hierro.
Tiene cochinilla tendré que tratarlo, he leído que con jabón y alcohol metílico se pueden limpiar las hojas con un trapo, no sé si le hará daño.
lunes, 5 de enero de 2015
Reyes
Hoy no hay foto, ha sido el día de cerrar las cosas, de devolver el material sobrante, de despedirse de Maruja y su cuñado de la casa de chimeneas, una nave grande para los pocos que trabajan allí, mucho material pesado, mucho hierro, poleas y polipastos, máquinas viejas y pesadas por todos lados, cepillos circulares de deshollinar, bolas de hierro pesadas de contrapeso. Después hemos estado Lucía y yo cortando piezas de chapa y listón de 12 mm. para la maqueta de la casa. Lucía no quiere que diga maqueta, es una escultura, pero en realidad es una versión a escala de la casa, aunque la maqueta normalmente se hace antes, Lucía la está haciendo 13 años después.
domingo, 4 de enero de 2015
Sauce, poda drástica
La estufa hoy está encendida por primera vez de verdad, no de prueba, nos hemos enganchado otra vez a Sam y Dean, ya nos queda poco de la sexta temporada y hoy he podado drásticamente el sauce, a ver si acabo con los ácaros que mataron el sauce navideño hijo-clon del grande.
sábado, 3 de enero de 2015
3 de Enero
Hoy hemos puesto el tubo de la estufa, la hemos encendido de prueba y hemos comprado alfombra y sillones giratorios de piel blanca en Ikea.
Quedan bien y a juego con el sofá y los pufs.
viernes, 2 de enero de 2015
Colgando la estufa
Hemos colgado la estufa, Eduardo está muy implicado, ayuda mucho.
Carbel RC-100 Plus suspendida, más de 150 Kg.
Menos mal que entre los 4 y 2 sogas hemos podido atarla y subirla sobre una tarima de palés pequeños para colgarla.
jueves, 1 de enero de 2015
Comida de Navidad
Hemos comido con todos los abuelos, con los tres.
He olvidado hacer una foto en la comida, espero hacerla el año que viene, el mismo día.
Todo transcurre linealmente, sin grandes sobresaltos, sí con pequeños, esas pequeñas cosas que nos alteran momentáneamente pero después nos hacen entornar los ojos, y decir, no pasa nada, aunque nos hayan sacado de la cama.
Las comidas con ellos son plácidas, nos conocemos todos ya demasiado, a nuestra manera pero demasiado para sorprendernos, y esa confianza genera una especie de estado de agustez que antes no existía.
Nos preguntamos si cuando lleguemos a ese punto de la vida también nosotros seremos así, no lo sé, cada uno es cada uno, tan iguales y tan diferentes.
Hemos comido con los tres, y con Sonia, que siempre será niña, a pesar de sus 38, y con los niños, que siempre serán los niños; y cuando me habla mi madre de historias de la posguerra, que ya he oído muchas veces, desconecto solo un poquito, y dentro de mi cabeza regresa el cuarto de ellos que nos dejo hace ahora dos años y medio, y con el que guardo tantos ratos compartidos mientras construíamos nuestra casa.
He olvidado hacer una foto en la comida, espero hacerla el año que viene, el mismo día.
Todo transcurre linealmente, sin grandes sobresaltos, sí con pequeños, esas pequeñas cosas que nos alteran momentáneamente pero después nos hacen entornar los ojos, y decir, no pasa nada, aunque nos hayan sacado de la cama.
Las comidas con ellos son plácidas, nos conocemos todos ya demasiado, a nuestra manera pero demasiado para sorprendernos, y esa confianza genera una especie de estado de agustez que antes no existía.
Nos preguntamos si cuando lleguemos a ese punto de la vida también nosotros seremos así, no lo sé, cada uno es cada uno, tan iguales y tan diferentes.
Hemos comido con los tres, y con Sonia, que siempre será niña, a pesar de sus 38, y con los niños, que siempre serán los niños; y cuando me habla mi madre de historias de la posguerra, que ya he oído muchas veces, desconecto solo un poquito, y dentro de mi cabeza regresa el cuarto de ellos que nos dejo hace ahora dos años y medio, y con el que guardo tantos ratos compartidos mientras construíamos nuestra casa.
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